PROVINCIA EUROPA
día 10 de diciembre
miércoles de la segunda semana de Adviento

Cargar
Hoy mi mochila está llena de cargas que me dificultan escuchar y dar pasos hacia la meta.
Me paro, las miro y les pregunto ¿qué necesitas de mi?

Del evangelio según san Mateo (Mt 11, 28-30)
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Escuchamos
Quién te salva
Autor: AAIRA



Nos inspira
En muchas ocasiones cargamos con pesos, que si ser prioritarios, nos impiden caminar con soltura. Son cargas sociales, culturales y emocionales que pasan a ser livianas cuando las despojamos en manos de Dios. “Venid a mí...” Antonia M.ª en los primeros instantes también se excusó en sus cargas para no aceptar la propuesta del Padre Serra.
“No, no puedo comprometerme. No es esa mi vocación y, por más hermosa que sea la misión de ayudar a esas jóvenes, me siento sin fuerzas para cargar sobre mis hombros tan pesada cruz”
(Biografía de Antonia M.ª de la Misericordia, cap. X, escrita por Vicenta del Perpetuo Socorro)
¿Acudo a Dios para aligerar mi carga?
¿Cómo vivo todo aquello que para mi es una carga, pero a los ojos de Jesús no lo es del mismo modo?