top of page

Celebración de la Cena del  Señor 

Monición de entrada


Nos reunimos esta tarde para celebrar la Cena del Señor. Nos acercamos al núcleo central del Evangelio, al “testamento de Jesús, su amor, que habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”. El evangelista, Juan, compara la Eucaristía con el gesto de lavar los pies.
Queremos amar el mundo siguiendo el ejemplo de Jesús, y a veces nos da miedo porque lo vemos lleno de guerras, de injusticias, de violaciones de los derechos y dignidad de las personas. Tu amor y entrega son semilla que debemos seguir sembrando para lograr un mundo donde te dejemos habitar.
Que comprendamos y pongamos en práctica lo que tú hiciste y nos dejaste como herencia.

Canto de entrada
1.    VEN A CELEBRAR EL AMOR DE DIOS (SOL)
Ven a celebrar el amor de Dios,

se derramará como agua limpia

empapando nuestras vidas
con su presencia. (Bis)


Saludo del celebrante


Rito penitencial

2.    KYRIE ELEISON (RE)


       Sacerdote:
El mandato del amor es el mensaje de Jesús en la cruz, pero exige del ser humano la actitud constante de conversión, exige reconocer que el pecado y limitaciones nos impiden vivir plenamente en fidelidad.
Perdónanos, Señor, por el pecado de desamor, que hay en nuestra sociedad y en nuestro corazón.
        Kyrie Eleison (Bis)

Perdónanos, Señor por el egoísmo de vivir encerrados en nosotros mismos y no hacernos responsables de las injusticias que causan tanto sufrimiento en las personas.
Christe Eleison (Bis)

Perdónanos, Señor, por no tener palabras liberadoras y de denuncia ante las realidades de opresión de nuestro mundo, cercanas o lejanas.
Kyrie Eleison (Bis)


Sacerdote: Que el Señor siga teniendo entrañas de misericordia con nosotros, perdone nuestra falta de amor, nuestros olvidos en favorecer palabras liberadoras, y nos lleve a la vida eterna. Amén.

Oración colecta
Padre nuestro, que nos reúnes para celebrar la misma Cena en la que tu Hijo confió a la Iglesia el sacrificio nuevo y eterno, sacramento de su Amor. Concédenos, por este sacramento, la plenitud del amor y de la vida.
Por nuestro Señor Jesucristo… Amén.

Gloria (cantado)
3.    GLORIA IN EXCELSIS (RE)
Gloria, gloria, in excelsis deo.

Gloria, gloria, aleluya, aleluya.


Lecturas

Monitor
Las lecturas del día de hoy giran en torno a la celebración de la Cena Pascual que realizaban
los judíos, la misma que también celebró Jesús, a la que le dio un nuevo sentido, tal como lo narra San Juan en su evangelio y nos lo recuerda San Pablo. La Pascua se extiende a lo largo de la historia de la salvación en tres acontecimientos concretos: La Pascua del antiguo pueblo de Isra (1ªlectura), La Pascua de Cristo (Evangelio) y nuestra propia Pascua, la de la Iglesia (2ª lectura). Escuchemos con atención.
 
Lectura del libro del Éxodo (12, 1-8. 11-14).
En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto:
Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Di a toda la asamblea de Israel: el diez de este mes, cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo. Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito.
Lo guardaréis hasta el día catorce del mes y toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido. Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, y comeréis panes sin fermentar y verduras amargas. Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el Paso del Señor.
Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor.
La sangre será vuestra señal en las casas donde habitáis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga exterminadora, cuando yo hiera al país de Egipto. Este será un día memorable para vosotros y lo celebraréis como fiesta en honor del Señor, de generación en generación. Decretaréis que sea fiesta para siempre.

Palabra de Dios.

Salmo (115)
Respuesta: cantamos
4.    TE AMO, SEÑOR (DO)
Te amo Señor, fortaleza mía,

roca mía, castillo mío,
mi libertador,
Dios mío en Ti confiaré

mi escudo eres Tú
y la fuerza de mi salvación.

Lector:
¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?

Alzaré la copa de la salvación,

invocando su nombre.
 
Respuesta: Te amo Señor…

Lector:
Mucho le cuesta al Señor

la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,

hijo de tu esclava; rompiste mis cadenas

Respuesta: Te amo Señor…

Lector:
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,

invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo.

 

Respuesta: Te amo Señor…


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (11, 23-26)
Hermanos:
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido:
Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo:
“Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía”. Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:
“Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que bebáis, en memoria mía”.
Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Palabra de Dios.

Antífona

Cantamos:5. Aleluya (LA)
Os doy el mandato nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado, dice el Señor. Aleluya
 


Lectura del santo evangelio según san Juan (13, 1 – 15)
     Sacerdote:

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.
Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?»
Jesús le replicó: «Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.»
Pedro le dijo: «No me lavarás los pies jamás.» Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.» Simón Pedro le dijo: «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.»
Jesús le dijo: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.»
Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.» Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.»

Palabra de Dios.

 


Homilía
Lavatorio de pies
Monitor:

El evangelista Juan quiere recordarnos algo antes de sentarnos a la mesa: el gesto del lavatorio de los pies. El don de la vida de Jesús es la conclusión de un camino vivido en clave de servicio y entrega a Dios y a todo ser humano. Contemplar este día es hacer silencio, Jesús sigue pasando por nuestras vidas, dejemos que sus manos acaricien nuestros pies, para después hacer nosotros lo mismo.
 


CANTO: sigue habiendo…
6.    SIGUE HABIENDO (DO)
Sigue habiendo tantos pies que lavar
sigue habiendo tanta oscuridad que iluminar

tantas cadenas que romper
pan y vino para el pobre quiero ser.
Sigue habiendo tantos pies que lavar
sigue habiendo tanta oscuridad que iluminar

tantas cadenas que romper
fortalece, Señor, mi poca fe

Oración de la Comunidad (peticiones)
Sacerdote:

En esta tarde, tan diferente de otras tardes, se nos invita como a los apóstoles a la Cena del Señor. Queremos conectar con el sentir y actitud de entrega de Jesús, en aquella su última cena. En cada petición digamos: Quédate con nosotros, Señor.

  Señor Jesús, te pedimos por el Papa León XIV que la luz de tu Espíritu le ilumine y fortalezca en la misión de acompañar a la iglesia, pueblo de Dios y en este camino sinodal se vea fortalecido en el anuncio de que todos vivamos amando y sirviendo a los más desfavorecidos. Roguemos al Señor
Respuesta: Quédate con nosotros, Señor.

  Señor Jesús, te pedimos por los gobernantes de todas las naciones, para que vivan al servicio del bien común de los ciudadanos y hagan políticas que ayuden al bienestar de las naciones más castigadas, que no apoyen las guerras y sí promuevan la paz y justicia de todas las naciones. Roguemos al Señor
Respuesta: Quédate con nosotros, Señor.

  Señor Jesús, tú cumples la voluntad del Padre hasta el fin; eres fiel a tu misión de amor. Danos la misma fidelidad, para que no busquemos con terquedad nuestra propia voluntad, sino la voluntad del Padre, en todo lo que hagamos. Roguemos al Señor.
Respuesta: Quédate con nosotros, Señor.

Señor, en la Última Cena encontraste una forma misteriosa y sacramental para permanecer por siempre con los que amas. Danos fuerza y valor para seguir al lado de los que necesitan amor, juntos ponemos nuestra confianza en Ti.
Respuesta: Quédate con nosotros, Señor.
 
  Señor, en la Última Cena nos diste tu mandamiento de amor como último testamento. Danos la gracia de comprometernos a hacer obras de amor, de forma que así podamos celebrar con sentido la Eucaristía, trabajando también por la justicia social, por la paz y por el respeto de nuestros hermanos y hermanas más vulnerables. Roguemos al Señor:
Respuesta: Quédate con nosotros, Señor.

  Señor, en esta tarde santa, tú nos muestras que tu amor no consiste en meras palabras, sino que es total entrega, más fuerte que la muerte, pues donas tu vida en gratuidad. Danos fuerza para amarte a ti y a todo ser viviente con un amor fiel y total. Roguemos al Señor.
Respuesta: Quédate con nosotros, Señor.

Sacerdote: Señor Jesucristo, Señor de amor: Tú dijiste en la Última Cena, y nos lo repites esta tarde, nadie puede tener mayor amor que dar su vida por sus amigos. Danos fuerza para evitar vivir para nosotros mismos, queremos con la entrega y cuidado de unos a otros, que tu amor sea más visible en la tierra, para que todos crean en ti, ahora y por los siglos de los siglos. Amén.

Ofertorio
     Canto 

7.    EN SU MESA HAY AMOR (LA)
El señor nos ha reunido junto a Él
El señor nos ha invitado a estar con Él

En su mesa hay amor
La promesa del perdón
y en el vino y pan su corazón (bis)

Cuando, señor, tu voz llega en silencio a mí
y mis hermanos me hablan de Ti se que a mi lado estas
te sientas junto a mi acoges mi vida y mi oración
 
Oración de ofrendas. (Sacerdote)
Señor, concédenos participar dignamente en estos santos misterios, pues cada vez que celebramos este memorial de la muerte de tu Hijo, se realiza la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Santo (Cantado)
Santo, santo, santo, santo, santo es el Señor;

llenos están el cielo y tierra de su amor. (Bis)

BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE,
EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR, DEL SEÑOR.

Ven hermano, ven hermano vamos a cantar,

luchando así por la esperanza que vendrá.

PAZ
9.    PAZ (DO)
Paz en la tierra, paz en las alturas, que el gozo eterno reine
en nuestro corazón (bis)
Da la paz, hermano, da la paz, constrúyela en tu corazón
y con tu gesto afirmarás que quieres la paz.
Que tu paz, hermano, sea don, es el mejor signo de amor
que tú nos puedes ofrecer, tu abrazo de paz.
Paz en la tierra…

Cantos de comunión
10.    COMO EL PADRE ME AMÓ (DO)

COMO EL PADRE ME AMÓ
YO OS HE AMADO,

PERMANECED EN MI AMOR,
PERMANECED EN MI AMOR. (BIS)

Si guardáis mis palabras
y como hermanos os amáis,

compartiréis con alegría el don de la fraternidad.
Si os ponéis en camino,

sirviendo siempre a la Verdad,

frutos daréis en abundancia,

mi Amor se manifestará.
ESTRIBILLO
No veréis amor tan grande

como aquel que os mostré,

yo doy la vida por vosotros,

Amaos como Yo os amé.
Si hacéis lo que os mando

y os queréis de corazón,

compartiréis mi pleno gozo

de amar como Él me amó.
 

11.    AL AMOR MÁS SINCERO (SOL)
Al amor más sincero, Al amor sin fronteras,
al amor que dio su vida por amor, me encontré un día cualquiera.
Y a ese amor tan sincero, a ese amor sin fronteras,
a ese amor que dio su vida por amor, le entregué mi vida entera.

 

Oración final

Concédenos, Dios misericordioso, que la Cena de tu Hijo, que nos alimenta en el tiempo, llegue a saciarnos un día en la eternidad de tu reino.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Traslado del Santísimo al monumento

12. MUÉVEME MI DIOS (SOL)
Muéveme, mi Dios, hacia Ti.
Que no me muevan los hilos de este mundo, no.

Muéveme, atráeme hacia Ti, desde lo profundo.
 

© 2026 Oblatas Provincia Europa

bottom of page