Oración de la noche
Ambientación
Una nueva Pascua se nos regala como Familia Oblata para seguir buscando caminos de encuentro que nos posibiliten compartir vivencias, sueños, anhelos, incertidumbres, desilusiones, vulnerabilidades y sobre todo que nos permitan descubrir la presencia del Dios que nos envuelve y habita.
Para ello necesitamos crear clima que serene, aquiete, relaje, pacifique, nos abra a la escucha, nos conecte con nosotras mismas y nuestro mundo. Y esto se va haciendo posible en la medida que generamos SILENCIO.
En estos tres días haremos la experiencia de vivir lo que reza el lema de esta pascua: “Frente al silencio el AMOR, frente al silencio la ENTREGA, frente al silencio la ESPERA.
Hemos iniciado este comienzo de año con acontecimientos de impacto, que nos llegan por todas partes. Nuestro corazón está profundamente herido por el dolor que sufren tantos hermanos y hermanas cercanos y lejanos (avance de los totalitarismos, conflictos armados, abusos de poder, impacto ambiental, accidentes mortales…) Ojalá que nuestra esperanza creyente abra una rendija de luz a la vida y aumente nuestra capacidad de solidaridad y misericordia.
Que como familia sigamos creciendo en comprender lo que sucede para poder actuar y transmitir que es posible un mundo mejor si lo intentamos juntos/as. Porque nada de lo humano y de nuestra casa común nos es indiferente.
Audición
Todo vuelve a ser posible, de Amigos de orar
Nada de lo humano me es ajeno
donde estáis los hombres yo estoy,
yo me he encarnado en vuestro barro
para darle vida con mi amor.
Si me buscas a mí, te diré aquí estoy
en el pobre, en el más pequeño
en el que a tu lado, pide amor.
Si me buscas a mí, te diré aquí estoy,
en las ilusiones, en los sueños,
todo es mi Palabra, allí estoy yo.
Nada de lo humano mes es ajeno…
Mensaje del papa León XIV
El papa León XIV en la 59.ª Jornada Mundial de la Paz, que se celebra el 1 de enero de cada año, nos hizo un fuerte llamado en su mensaje y lema: “La paz esté con todos ustedes: hacia una paz desarmada y desarmante”.
El Papa en este mensaje insiste en que la paz debe ser desarmada, es decir, no basada en el miedo, las amenazas ni las armas: «La paz de Jesús resucitado es desarmada, porque desarmada fue su lucha […]». Es Cristo quien, antes de ser arrestado, dice a «los que estaban con Él: «Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo». E inmediatamente agrega: «¡No se inquieten ni teman!» (Jn 14,27)».
También debe ser desarmante, capaz de resolver los conflictos, abrir los corazones y generar confianza mutua, empatía y esperanza. «La bondad es desarmante. Quizás por eso Dios se hizo niño».
El mensaje de León XIV concluye pidiendo para que la paz «sea un fruto del Jubileo de la Esperanza, que ha impulsado a millones de seres humanos a redescubrirse peregrinos y a comenzar en sí mismos ese desarme del corazón, de la mente y de la vida al que Dios no tardará en responder cumpliendo sus promesas».
Audición
Paz, de Cecilia Rivero
El canto de "PAZ" de Cecilia Rivero, habla de una paz persistente y comprometida, que resiste la violencia, que es vocal, liberadora, y que surge de la justicia, la risa y la sencillez. Es una fuerza que clama por lo humano, resiste la muerte y da voz al profeta.
Paz de la humilde verdad en hondura,
paz de la voz liberada en batalla,
paz de ternura y firmeza en la vida,
paz vigilante que vas sin amarras.
Paz que mantiene encendidas las velas,
sabia manera de amar sin barreras,
paz, resistencia, verdad sin violencia,
paz persistente, humana y creyente.
Paz que regala su voz al profeta,
paz que resiste la muerte despierta,
paz sin mordaza a tu sueño de vida
que clama lo humano, que clama justicia.
Paz que regresa en poema la letra,
paz de sencillos, de risa, de fiesta,
paz de la cura en amor desmedido
a lo dañado, lo muerto, lo herido.
Paz de la humilde verdad en hondura,
paz de la voz liberada en batalla,
paz de ternura y firmeza en la vida,
paz vigilante que vas sin amarras.
Paz con poder que proteja la vida,
paz con poder que descubra mentiras,
y sin poder que condene lo humano,
sin más poder que se imponga y domine.
Paz que regala su voz al profeta…
Oración final
Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!
Que allí donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo unión;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe;
donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
donde haya tinieblas, ponga yo luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
¡Maestro!, que no busque yo tanto
ser consolado como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar.
Porque dando es como se recibe;
olvidando, como se encuentra;
perdonando, como se es perdonado;
muriendo, como se resucita a la vida eterna.
